
Elpoderbanilejo.com BANI, Peravia.- En los últimos años se han intensificado los fenómenos naturales, debido al cambio climático, quizás, por los efectos que causa la expulsión a la atmósfera de componentes químicos como monóxido de carbono y el desecho de sustancias tóxicas en el mar.
Según se define, un fenómeno natural es un cambio de la naturaleza que ocurre por sí solo. Son procesos permanentes de trasformación que sufre la naturaleza y que pueden afectar o beneficiar la vida humana (condiciones climáticas, desastres naturales, etc.)
La provincia Peravia se ha visto seriamente afectada por los cambios climáticos, en el 2014 y parte del 2015 la agricultura sufrió gran impacto por la sequía severa que llevó casi al borde del colapso el sector agrícola.
Para el 2016 las lluvias caídas en lo que fue el tiempo de la temporada ciclónica que comprende desde el 1 de junio al 30 de noviembre recuperaron las aguas de las presas y por consiguiente las recuperación de la agricultura
Si nos remontamos un poco más atrás las inundaciones ocurridas por las tormentas Noel y Olga en el 2007, las inundaciones en diferentes localidades provocaron varias muertes y grandes pérdidas en la agricultura, infraestructura de viviendas y muebles lacerando la economía de la provincia.
Han sido muchas las voces que han levantado el reclamo para que las autoridades gubernamentales representativas de la provincia y a los mismos mandatarios, lleven a cabo la obra de colocación de un muro que proteja las áreas pobladas alrededor del cauce del río Baní.
La luz vislumbró, cuando en una gestión del ex presidente Leonel Fernández, inició el levantamiento de muros de gaviones y canalización del río Baní, desde Pueblo Nuevo hasta Riviera del Sur, obra que fue dejada abandonada.
Este año 2017, en el que al parecer la naturaleza está poniendo de manifiesto sus dotes, pone al descubierto la vulnerabilidad que existe en nuestra población y en los organismos de socorro de la provincia Peravia, en cuanto a dar respuesta rápida ante la ocurrencia de desastres naturales y la salvaguarda de la vida y vienes de los habitantes.
La semana pasada y parte de esta, una vaguada en altura provocó alarma en la población por los daños causados, en las comunidades de Valdesia, El Limonar, Paya Abajo y Las Barías, desplazamiento del aproche del puente Nizao- Juan Varón y la rotura del puente que comunica a Nizao con catalina.
Nueva vez se levantan las voces de alerta, en recuerdo por las pérdidas, más que materiales, humanas, que están registradas en la historia banileja, a causa del desbordamiento de los ríos, arroyos y cañadas.
Y más aún cuando los asentamientos de personas en las márgenes del río Baní, nueva vez se incrementan a la vista de las autoridades.
En una de las encuestas que semanalmente se realiza a través de la página web peraviavision.tv, se les pregunto a los usuarios ¿si creían o no que los organismos de socorro de la provincia están realmente preparados para dar respuesta a la población en los casos de desastres naturales? La mayoría contestó que no.
Eso evidencia el sentir de desconfianza y temor de los munícipes.
En tiempos de campaña se ofrece soluciones para todos los males, medios y remedios que son los mismos planteados cada tres años, argumentos que se engavetan en la memoria del olvido, y la población, la que debía ser beneficiada, sigue siendo la afectada.
F:notisurbani.com
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